mar 26, 2026
#HistóriasDelaGente | El soldado Omar Salazar ya estaba listo, incluso alcanzó a subir al avión que minutos después sería noticia nacional. Pero algo pasó: el subteniente González, de la tripulación del Hércules de la FAC, le dijo "Soldado con el perro no puedes volar, los protocolos no lo permiten".
Ante la noticia no abando a su fiel amigo, sus compañeros le dijieron déjelo en la pista y el al ver a su fiel peludo se bajo con el.
Fue un momento incómodo, una especie de sanción, algo que en ese instante parecía injusto, pero nadie imaginaba lo que vendría después: Minutos más tarde, el accidente. El caos.
El silencio que duele reseño Salazar desde Puerto Leguízamo. Hoy, Omar lo dice con la voz entrecortada: “Ese momento me salvó la vida, mi perro fue mi milagro”.
Ese mismo perrito Odi, el que su novia le había regalado, terminó siendo la razón por la que hoy sigue aquí.
Pero su historia no termina ahí.
Porque apenas supo lo ocurrido, corrió a ayudar, a buscar, a acompañar a sus compañeros, esos que sí iban en ese vuelo. Y ahora carga algo difícil de explicar: gratitud por vivir, y dolor por los que no regresaron.
El abraza a su peludo Odi y con lagrimas promete jamás separarse de el.
Fortaleza para Omar y todos los que hoy siguen de pie... con el corazón marcado para siempre.
