ago 31, 2026
En septiembre de 2019, César Caicedo fue designado como enlace regional titular y permanente de la UNP para el departamento del Putumayo. Su llegada significó, según relata, comenzar prácticamente desde cero, en una oficina que no contaba con las condiciones adecuadas para desarrollar plenamente la atención institucional. “Arrancamos de cero”, recuerda Caicedo al referirse en escenarios públicos en alusión a los primeros días de la oficina en la denominada Casona de Mocoa, donde incluso las instalaciones presentaban dificultades cuando llovía y los elementos de trabajo eran insuficientes.
Sin embargo, esas dificultades no se convirtieron en un obstáculo para avanzar. Desde entonces, Caicedo comenzó a gestionar ante las administraciones departamentales y municipales diferentes proyectos encaminados a fortalecer las capacidades de la UNP y mejorar las condiciones de atención a las personas beneficiarias de medidas de protección.
Entre los resultados de estas gestiones destaca la adquisición de vehículos para facilitar los desplazamientos en el territorio, un vehículo blindado nivel 3 para situaciones especiales y una motocicleta de alto cilindraje para llegar a zonas rurales y dispersas. De manera progresiva, también se logró mejorar las instalaciones y dotarlas con equipos tecnológicos y mobiliario, permitiendo contar actualmente con cuatro puestos de trabajo adecuados para el personal.
Una UNP cada vez más visible en el territorio
Uno de los aspectos que Caicedo considera más significativos de estos años es el posicionamiento de la entidad en Putumayo.
Explicó que en 2019 la presencia de la UNP era limitada e intermitente, mientras que actualmente alcaldías, Gobernación, comunidades indígenas, organizaciones étnicas y las poblaciones objeto de protección convocan con mayor frecuencia al enlace territorial a diferentes espacios institucionales.
Este cambio representa no solamente un fortalecimiento institucional, sino también un mayor reconocimiento de la UNP como entidad de seguridad del Estado con presencia permanente en el departamento.
Una sede propia, otro paso para el fortalecimiento institucional
Dentro de las gestiones más recientes, destaca el proyecto para contar con una sede regional propia de la UNP en Putumayo, iniciativa que, según explica, fue presentada ante la administración departamental del ingeniero John Gabriel Jhon Molina Putumayo y respaldada mediante recursos y decisiones de los organismos correspondientes.
La futura sede permitirá disponer de espacios más amplios y adecuados para atender a las poblaciones afectadas y víctimas que requieren los servicios de la entidad, además de fortalecer las capacidades humanas y operativas del personal.
“Vamos a tener una sede permanente propia en el departamento”, señala Caicedo quien considera este proyecto como uno de los principales logros de este proceso de fortalecimiento.
Reconocimientos que trascienden la institución
El trabajo desarrollado durante estos años también ha sido objeto de diferentes reconocimientos en el territorio.
Caicedo menciona distinciones y reconocimientos provenientes de administraciones municipales como Puerto Asís, Puerto Guzmán, Valle del Guamuez y San Miguel, además de la Gobernación del Putumayo, que el 7 de agosto le otorgó la Medalla al Mérito cándido Leguízamo.
A estos se suman reconocimientos de organizaciones como Asomuned, la Alcaldía de Mocoa, la Agencia para la Reincorporación y la Normalización, la Rama Judicial y el Consejo Superior de la Judicatura. También destaca el reconocimiento realizado por la Asamblea Departamental del Putumayo, en pleno, con sus 11 diputados, el 24 de julio de 2025.
Más allá de las distinciones, estos reconocimientos reflejan, según Caicedo el resultado de un trabajo que busca acercar la institucionalidad a las comunidades y brindar una atención con sentido humano.
Una gestión con sentido humano
Durante estos años y medio, César Caicedo ha asumido el reto de consolidar la presencia de la UNP en un departamento marcado por complejas condiciones de seguridad y dispersión territorial.
Su gestión, además de estar enfocada en aspectos administrativos y de infraestructura, ha buscado fortalecer el vínculo con las autoridades locales y, especialmente, con las personas y comunidades que son objeto de protección.
El reconocimiento recibido desde diferentes sectores del Putumayo se convierte así en un indicador del camino recorrido: una entidad que pasó de tener una presencia ocasional a contar con mayor visibilidad, reconocimiento y capacidad de respuesta en el territorio.
